lunes, 11 de abril de 2011

CONSUELO BERGES: LA TRADUCTORA


SINOPSIS

Probablemente este libro jamás habría llegado a sus manos, lector, si Consuelo Berges no hubiera un día decidido sumergirse en los oceánicos 43 volúmenes de las Memorias del “terrible duque, que no tenía pelos en la pluma”.

Louis de Rouvroy, duque de Saint-Simon, es, en España, por decirlo así, un autor de Consuelo Berges, como también lo es Stendhal. Gracias a ella, leemos hoy la mayoría de sus obras magnas anotadas, prologadas y traducidas con esa compenetración que sólo consiguen aquellos que también son creadores. No es de extrañar, pues, que Consuelo Berges, buscadora infatigable y traductora igualmente de Marcel Proust, sintiera curiosidad por aquel hombre ilustre que vivió bajo el reinado de Luis XIV y de cuyas Memorias está impregnada la obra del autor de La recherche... Porque, según afirma Berges,”la prosa de Saint-Simon es la de Proust en bruto”.

Duque de Saint-Simon

Saint-Simon nació en 1675. Cuando cumplió 17 años entró en una compañía de mosqueteros al servicio del Rey Sol. En 1702, tras colgar la espada, se dedicó a frecuentar una de las cortes más poderosas y brillantes de la historia de Francia. A la muerte de Luis XIV, en 1715, empezó su carrera política en el Consejo de Regencia. En 1721 es enviado por el Regente como embajador extraordinario a España con el fin de concertar la posible boda del futuro Luis XV con una hija de Felipe V. A su regreso a París un año después, la situación había cambiado, siéndole del todo desfavorable. Se retiró de la vida pública y dedicó los 32 años de vida que le quedaban a esa grandiosa obra que son las Memorias. Nadie mejor situado que ese observador meticuloso para contar lo que vio, oyó y protagonizó él mismo durante un radiante reinado de 77 años, fuente inagotable de temas de estudio para historiadores y cronistas.

Consuelo Berges

Y ahora de la mano de Consuelo Berges, recorremos estas páginas entresacadas de entre más de 40.000 como si recorriéramos las amplias galerías de Versalles, pobladas aún por el susurro a la vez alegre y maligno de los cotilleos y de las intrigas, y topáramos con esas damas exuberantes y desvergonzadas unas, severas e inteligentes otras, que reinaban sobre su monarca como éste reinó sobre su súbditos. Y, de pronto, nos percatamos que la «pequeña historia» que aquí se nos invita a asistir no es sino el lado oculto del Sol, parte imprescindible y esclarecedora de esa Historia que sale en los libros de texto o en los tratados eruditos.

TUSQUETS EDITORES

PREMIO STENDHAL

La Fundación Consuelo Berges, una institución creada por la traductora Consuelo Berges (1899-1988) algunos años antes de su fallecimiento, concede el premio Stendhal. Dicho galardón se otorga a una traducción del francés al castellano publicada durante el año anterior y presenta la singularidad de que, por expreso deseo de la fundadora, el jurado está formado exclusivamente por profesionales de la traducción. Otra peculiaridad del premio es que su dotación (3.000 euros en la actualidad) proviene de los derechos de autor que siguen devengando las traducciones de Consuelo Berges.

El premio, que goza de un gran aprecio entre los profesionales de la traducción, se concedió por primera vez en vida de Consuelo Berges, en 1983, con motivo del centenario de Stendhal. Con posterioridad al fallecimiento de su creadora, se ha concedido todos los años a partir de 1990.

CONSUELO BERGES EN WIKIPEDIA

EL DUQUE DE SAINT-SIMON EN WIKIPEDIA

CONSUELO BERGES EN EL BLOG DE GATOPARDO

3 comentarios:

  1. Una labor ciclopea, desde luego, hce falta mucho amor a lo que haces para embarcarte en semejante aventura de traducción

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  2. La verdad es que sí, a mi sólo de pensarlo me entran sudores. Me recuerda el trabajo de María Moliner con su diccionario. Saludos Miguel y felicitaciones por tus nuevas publicaciones.

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  3. Nunca me había fijado quién firmaba las traducciones que tengo de los autores citados, y sí, en su mayoria son de Consuelo Berges.

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