viernes, 23 de julio de 2010

EL INICIADO CYRANO DE BERGERAC (II)


En las revueltas de La Fronda (1648-53), Cyrano tomaría partido contra el Cardenal Mazzarino, ministro y sucesor de Richelieu, con sus célebres Mazarinadas, años más tarde, lo defendería quizás irónicamente en una de sus cartas satíricas. A principios de la década de los cincuenta, se estrenaron algunas de las obras de Cyrano y sus manuscritos empezaron a circular entre un círculo de iniciados.

El estreno de La muerte de Agripina se produjo entre una gran polémica popular por ser considerada blasfema y atea. Cyrano se granjeo unos nuevos y poderosos enemigos, los jesuitas.

En 1654 un oscuro suceso vino a agravar la ya maltrecha salud de Savinien, no se sabe si por accidente y por atentado de sus múltiples enemigos, un tablón cayó sobre su cabeza cuando paseaba por una calle parisina. El declive físico y moral y las penurias económicas se ceban en el todavía joven Cyrano que no ve llegar el reconocimiento que se merecía. Sobrevivir como literato en aquellas épocas era difícil si no se tenían mecenas y protectores, y, con muchas reticencias, Cyrano se dejó aconsejar por sus amigos y antiguos enemigos como Mazzarino lo toman bajo su protección. En 1652 entraría como secretario personal del duque de Arpajon al que dedicaría algunas de sus obras. Ya muy enfermo y gracias a las gestiones de su hermana Catherine priora del convento parisino de las “Filles-de-la-Croix”, fue alojado en la casa del Consejero Real Tanneguy Renault de Bois-Clairs. El 23 de julio de 1655, el propio Cyrano pidió ser trasladado a la casa de campo de su primo Pierre Cyrano en Sannois. El 28 de julio de ese mismo año moriría a la edad de 36 años.


Según un certificado de defunción encontrado en 1911 y que se conserva en el archivo municipal de Sannois, Cyrano está enterrado en la iglesia de San Pedro y San Pablo de esta localidad, la cuestión es que hasta hoy, nunca se ha encontrado su tumba. En 1934 incluso se utilizó un péndulo para localizarla, pero las cuatro reformas que sufrió la iglesia desde el siglo XVII, hacen imposible localizar la antigua capilla de San Sebastián donde se cree que reposan los restos de Cyrano. Hoy, un grupo de admiradores de Cyrano, están realizando diversas gestiones para localizar dicha tumba, pero quizás nunca se encuentre, quizás se mandó incinerar como ensalza en sus cuentos donde los pájaros llaman “muerte triste” a las exequias tradicionales. Quizás sus restos formen parte del polvo cósmico de esos mundos que él supo imaginar. Pero lo que sin duda podemos afirmar, es que el personaje real o el ficticio, que son uno y ninguno a la vez, forman parte ya de nuestro imaginario colectivo.

PRECURSOR DE LA CIENCIA-FICCIÓN

Con el título genérico de El otro mundo, Cyrano escribió dos obras que están consideradas como un precedente de la ciencia-ficción. La primera fue Los Estados e Imperios de la Luna e Historia de la República del Sol. Las dos fueron publicadas póstumamente y pacientemente purgadas por sus amigos para evitar la persecución inquisitorial. La aparición de los manuscritos originales en París y Munich a principios del siglo XX posibilitaron conocer estas obras, pese a tener algunos párrafos no terminados y faltarle algunos trozos. Existió una obra que completaría una trilogía y que el propio Cyrano cita en el Viaje a la Luna, se trataría de Historia de la centella un texto que fue robado durante la convalecencia de Cyrano y que contenía un misterioso apéndice sobre la Historia del Diamante. De Los Estados e Imperios de la Luna fue publicada por Henri Le Bret en 1657 que además realizó un prefacio biográfico sobre su amigo. Por lo que respecta a Historia de la República del Sol, se publicó en 1662 por el editor y boticario Charles de Sercy.


En los Imperios de la Luna, el narrador nos explica que en una discusión sobre la posibilidad de la vida en otros planetas y tras sufrir la mofa de sus amigos, regresa a casa y se encuentra un libro abierto por un pasaje que habla del contacto extraterrestre de un sabio. Animado por la coincidencia, el personaje del cuento decide iniciar su propio viaje para demostrar sus teorías. Aunque es un recurso literario, el autor del libro en cuestión está perfectamente identificado, no es otro que Gerolano Cardano, el matemático, astrólogo y mago italiano que fue encarcelado por herejía al publicar la carta astral de Jesús. El primer sistema de propulsión que utiliza el personaje del cuento es un cinturón de frascos llenos de rocío que al ser calentados por el Sol lo eleva por los aires. Pero con este sistema sólo llega a “Nueva Francia” en el Canadá. Desde Quebec y con una máquina provista de alas y cohetes pirotécnicos que se encienden sucesivamente por unas mechas a modo de las fases de los cohetes modernos, logra escapar de la atracción terrestre y llegar a la Luna. Curiosamente la citada máquina estaba apunto de ser quemada en una hoguera de San Juan por unos soldados cuando el protagonista la rescata y se ve expulsado al espacio, con toda la carga simbólica que tiene el hecho.


La Luna de Cyrano es un mundo al revés, es la patria de Adán, Eva, Enoc o Elías, se creen terrícolas y ven a la Tierra como su Luna. Hay personajes tan curiosos como “el diablo de Sócrates”, un oriundo del Sol que dice haber iluminado con su sabiduría a destacados personajes de la Tierra entre ellos al filósofo italiano Tomasso Campanella que en 1623 publicaría su Civitas Solis que describe una sociedad ideal en el Sol a modo de la República de Platón. La República del Sol se trata de una novela más filosófica y hermética donde Cyrano satiriza sobre la sociedad y la moral francesa de su época y expone su ideología librepensadora así como sus conocimientos científicos que ya expresara en su libro Física, o ciencia de las cosas naturales. Encontramos a personajes como Dyrcona, un claro anagrama de Cyrano o la interesante historia de los pájaros.


CONTINUARÁ…
© JAVIER CORIA

EL INICIADO CYRANO DE BERGERAC (I)



2 comentarios:

  1. Que interesante, Javier. No me extraña que escribas en la revista CLÍO, de la que soy suscriptora desde sus comienzos. Pero no comprendo como no publican más cosas tuyas, mientras publican verdaderos peñazos que sólo interesan al catedrático de turno que necesita cubrir un cupo de publicaciones para su curriculum. En fin, así se escribe la historia.

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