jueves, 16 de septiembre de 2010

LIBRO CON PARASOL


A un imaginativo inventor se le ocurrió poner sombrillas en los libros. Que quieren que les diga, yo el deslumbramiento que produce el blanco del papel cuando se lee, por ejemplo, en la playa, lo soluciono con la tradicional sombrilla de toda la vida de Dios. O mejor aún, con unas gafas de sol; en mi caso graduadas, porque soy miope, pero lo estoy dejando…

Claro que esto me da ocasión para hablar de otros imaginativos libros. Nadie podrá negar que dentro del género del libro ilustrado para adultos y los libros infantiles y juveniles encontramos verdaderas joyas de la edición, o por lo menos curiosidades que a ningún amante el libo se le debe pasar por alto.


10 VIAES Y 1 SUEÑO

Este es un poético pop-up de Meritxell Martí y Xavier Salomó. En una página se nos muestra un paisaje, y en la otra el medio de transporte para llegar a el.


EL LIBRO HUEVO

Para los peques, peques es esta curiosa huevera que contiene seis libros huevo con cuentos, cómo no, de pollitos. Sally Doherty y Karen Sapp son las autoras.


LA NOCHE ESTRELLADA

¿Se imaginan que una niña descubre la obra de Van Gogh? Esta es la idea de este libro sin apenas texto. Ilustraciones desde una hasta cuatro páginas de un bello trabajo de Jimmy Liao.



ANIMALFABETO

El título lo dice todo. Obra de otro japonés, Shisho Ishikawa.



YUMI

La kokeshi o muñeca japonesa, nos cuenta las costumbres de su país mediante juegos, ejercicios y unas ilustraciones tipo cómic.


EL DUEÑO DEL SUEÑO

Quién alguna vez no tuvo problemas con el sueño que no quiere venir. De eso trata este cuento con las estupendas ilustraciones de Noemí Villamuza y textos de Marta Rodríguez Bosch.


FREDERICK

Este año se cumple el centenario de Leo Lionni, un diseñador gráfico que un día tuvo nietos. La necesidad de dormir a sus nietos contándoles cuentos, le convirtió en un afamado autor de narraciones infantiles. Pero sus obras no eran comunes, eran muy revolucionarias para su época. Pequeño azul y Pequeño amarillo eran cuentos protagonizados por dos manchas de estos colores. En Frederick nos encontramos con un ratón-poeta que recoge palabras para el invierno. Una versión del clásico de la cigarra y la hormiga que en este caso es un canto de amor a la literatura.



© JAVIER CORIA

3 comentarios:

  1. En los libros troquelados, que alguna vez compro a mi hija,la verdad es que se encuentran auténticas maravillas. Lo del libro con parasol me parece un poco chorra; yo creo que si brilla el sol tanto lo mejor que puede hacer es no leer y disfrutar del día

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  2. En los pop-up hay verdaderas obras de arte. Sólo tienes que seguir la pista de históricos como Voitech Kubasta o Lothar Meggendorfer, entre otros.

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  3. Hola, soy el imaginativo inventor de la sombrilla para libros Bookbrella, Solo quería decir, que a pesar de ser un invento tan chorra, he conseguido que ustedes hablen de él. Espero que no vuelvan a juzgarlo sin usarlo por que los que lo prueban están muy contentos con los resultados. Un saludo.

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