sábado, 28 de mayo de 2016

¿Incontrolados?... en el barrio de Gràcia


Once personas han resultado heridas tras las protestas, en las que se ha incrementado notablemente la presencia policial.

Con la de este miércoles, ya son tres las noches de protesta en el barrio de Gràcia de Barcelona por el desalojo del llamado Banco Expropiado. Se trata de una antigua sucursal bancaria ocupada desde 2011 -en la cual, se llevaban a cabo diversas actividades sociales con los vecinos- y que, en 2013, Catalunya Caixa reclamó mediante una demanda civil para que el edificio fuera desalojado. El Banco Expropiado pertenece ahora a una inmobiliaria que, en julio de 2014, consiguió una sentencia de desalojo; pero el gobierno del antiguo alcalde barcelonés Xavier Trias, firmó un contrato de alquiler con la inmobiliaria para evitar escándalos en época electoral. Un contrato, que dejó de pagarse el 1 de enero de 2016 y que ha degenerado en tres días de manifestaciones y disturbios, con su posterior carga policial.

Esta noche, una persona ha sido detenida y otras 11 han necesitado asistencia sanitaria del Sistema de Emergencias Médicas (SEM), entre ellas algunos periodistas que resultaron heridos leves después de recibir impactos de porra durante los enfrentamientos entre manifestantes y los Mossos de Esquadra. La actuación policial frente a este caso ha sido duramente criticada por la CUP, que ha pedido la dimisión del director de la Policía, Albert Batlle, en reiteradas ocasiones: "¿Cree que está capacitado para ocupar el cargo de director de los Mossos, llevando a cabo un dispositivo violento, brutal y caótico? ¿Cree que está capacitado para ocupar el cargo cuando no es capaz de hacer una gestión política serena de una manifestación? ¿Cree que está capacitado para ocupar el cargo cuando para garantizar la seguridad desencadena una espiral de violencia? ¿Usted cree que está capacitado cuando ha habido en reiteradas ocasiones muestras que no es capaz de dar un mensaje que no sea a golpe de porra?”, le increpaba ayer en el Parlament la diputada Mireia Vehí.

Y es que, son diversas las fuentes que han criticado la brutalidad policial durante las tres noches de protesta ciudadana; con algunos testigos relatando el uso de material antidisturbios con demasiada contundencia. La noche de este miércoles, después de una manifestación pacífica alrededor del Banco Expropiado, algunas personas encapuchadas han avivado los disturbios, destrozando mobiliario público y privado. Antes, un dispositivo policial reforzado había acordonado los alrededores del edificio para evitar que los protestantes volvieran a entrar a la sede bancaria. Horas antes -durante la comisión de Interior del Parlament- Batlle ya había advertido que los Mossos han recibido órdenes judiciales para que el local no vuelva a ocuparse, por lo que lo evitarán a toda costa.

En la línea de sus intervenciones, Batlle aseguró en el Parlament que aproximadamente unos veinte agentes del cuerpo de policía también habían resultado heridos en los enfrentamientos. Su respuesta: “determinación" ante cualquier acto violento; con unidades de antidisturbios armadas y protegidas. "Se ha luchado demasiado por la libertad de expresión para que quede afectada por estas actuaciones que han provocado un rechazo de la ciudadanía", dijo.


Por su parte, el conseller de Interior, Jordi Jané, salió en defensa ayer de los Mossos de Esquadra asegurando que los responsables policiales priorizan que la actuación de las fuerzas de seguridad se rija por los principios de congruencia, oportunidad y proporcionalidad. También se refirió al respeto que debe tener una sociedad democrática y plural por el derecho a la manifestación y la libertad de expresión, aunque no se esté de acuerdo con los argumentos que muevan dichas movilizaciones.

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