lunes, 2 de febrero de 2015

Antes que canonicen a José Manuel Lara Bosch


Con respeto hacia sus familiares, pero sin pleitesía, ante un hecho luctuoso como el fallecimiento del editor español José Manuel Lara Bosch, que humanamente lamentamos, queremos dar otra visión de la labor “cultural” del marqués y su entramado mediático/editorial. Este es el momento en que los coros de plañideras, incluso desde los que se reclaman críticos con la industria cultural (verdadero oxímoron, por cierto), nos lo presentarán ahora como el héroe de la cultura literaria de este país. 

El joven periodista sevillano Ángeles Espínola colaboró hace un tiempo con La Fiera Literaria con el escrito que les reproduzco con permiso del autor:

Los premios de José Manuel Lara Bosch

Por: Ángel Espínola Villén

"La vida política es insoportable", "si fuera político dimitiría", ha declarado no hace mucho en un programa de televisión, pero lo cierto es que el magnate José Manuel Lara Bosch mueve los hilos de los principales partidos políticos de España a su antojo, siempre en beneficio de su estructura empresarial.

Lara es un claro ejemplo de lo que puede ser considerado como el Poder en este país. Es uno de los empresarios más ricos de España (no aparece en Forbes al no cotizar sus bienes en bolsa), y su conglomerado empresarial abarca sectores tan dispares como la biotecnología (Plasma Biotech), el mundo financiero (Banco Sabadell) y, especialmente, el sector mediático y editorial (Planeta, Atresmedia, La Razón, Onda Cero, Casa del Libro, y un extremadamente largo etcétera).

Pero el de Lara no es un poder coyuntural, como el político, cuyos líderes van rotando con el tiempo, sino estructural: su cargo es heredado (su padre José Manuel Lara Hernández inició el imperio), y en su biografía puede comprobarse que dispone de un título nobiliario creado en el siglo XVII: es Marqués del Pedroso de Lara. Por lo tanto, Rajoy, Aznar, Mas o Griñan, pasarán, la familia Lara permanecerá.

La única rama importante del poder (al margen del económico) que no ha tocado directamente José Manuel Lara Bosch es la de la política. Y subrayemos la palabra directamente pues, como veremos a continuación, la maraña de negocios que posee Lara ha llevado al empresario a combinar sus intereses con los de la clase política. Para ello, basta con desgranar los premios y distinciones que el magnate español ha recibido en los últimos meses por parte de administraciones muy dispares:

• Medalla de Oro al Mérito del Trabajo: se la concedió recientemente el Gobierno de España por su modelo de negocio al frente de Planeta y el Grupo Antena 3 (La Sexta, Antena 3, Neox, Xplora, etc.). Y es que el Gobierno de Mariano Rajoy tiene mucho que agradecer al empresario catalán, cuyo discurso antinacionalista, "si Cataluña se independiza, me llevaré Planeta a Sevilla", ha copado muchas portadas. A ello se le suman favores menores como el amago de contratación (finalmente no se produjo) del hermano de María Dolores de Cospedal, Secretaria General del PP, por parte de la Fundación Carolina, cuyo patrono es el propio Lara.

Pero lo cierto es que José Manuel Lara, más que con Rajoy, guarda una larga amistad con José María Aznar, ya que el empresario se hizo con parte del entramado mediático que pretendió crear el expresidente durante sus ocho años de mandato (Antena 3, Onda Cero y La Razón) cuando más lo necesitaban los populares (José María García comentó la formación de este entramado en una entrevista censurada en Televisión Española).

De esta forma, la estructura de poder de Lara ha atacado también al Gobierno de Rajoy en los últimos meses. El caso más flagrante es el de una reciente entrevista del propio Aznar en Antena 3, en la que el expresidente desaprobaba algunas medidas del Ejecutivo actual. Una entrevista que a su vez ha desencadenado una guerra encubierta del grupo mediático de Lara con el de Mediaset, que lo acusa de usar a Aznar como monigote para demostrar su superioridad empresarial en el mercado audiovisual.

Todo ello, pese a que el Gobierno de Rajoy facilitó la fusión del Grupo Antena 3 y La Sexta, tras la cual Lara se adueñó del canal televisivo referente de la izquierda española, demostrando que, efectivamente, el poder no entiende de ideologías, sólo de negocios. Por señalar otro apunte, el PP aprobó la Ley Sinde (en la era Zapatero se había opuesto abiertamente a ella) diez días después de que Lara exigiera su aprobación.

• Medalla de Andalucía y premio del Centro Andaluz de las Letras: la relación entre José Manuel Lara, la Junta de Andalucía, y el PSOE en general, es también muy cordial. El magnate confesó sentirse "cataluz" en la recogida del primero de estos premios, de la mano de José Antonio Griñán. Además de con su discurso político, Lara ayuda a la administración andaluza gracias a la Fundación José Manuel Lara, que concede becas, promociona a escritores andaluces y apoya proyectos como los de las bibliotecas de Mairena del Alcor o Alcalá de Guadaíra (ambos municipios gobernados por el PSOE) o también programas culturales como el de Letras Capitales o un ciclo sobre Manuel Chávez Nogales que unió a la Fundación con la Junta y la Diputación.

La Junta devuelve estos favores (a los que habría que añadir los puestos de trabajo creados por Lara), con premios como los señalados, con la adopción de Lara como hijo predilecto de muchos municipios y con la creación de una buena imagen del empresario y sus negocios, como veremos más adelante.

• Hijo Adoptivo de Sevilla: a nivel local, el Ayuntamiento de Sevilla (PP), otorgó hace poco esta distinción a Lara, cuya fundación es esencial en el panorama cultural sevillano: apoya la Feria del Libro, celebra la gala de entrega de premios de la Fundación en la ciudad, fue vital en la creación de la Casa de los Poetas, etc. A ello se le suman los favores que el PP nacional le debe al empresario, como ya hemos visto.

Lara es hijo adoptivo de Sevilla por "su trayectoria ejemplar en los campos de la Comunicación, la difusión del español y la defensa de valores como la libertad de expresión y la solidaridad". Y eso que los medios de su propiedad dan una imagen sesgada de la ciudad: Antena 3 usa el estereotipo del calor veraniego en Sevilla, La Razón criminalizó a los estudiantes de la Universidad de Sevilla durante el paro académico de 2012; un programa de La Sexta emitió un reportaje sobre la Semana Santa que llevó al propio alcalde (el que le otorga el galardón) a pedir una disculpa.

• Cruz de San Jordi: otro ejemplo claro de la unión del poder político con el empresarial y de que los grupos mediáticos, más que competir, colaboran entre sí. Este premio se le otorga a José Manuel Lara en 2007 por el Gobierno catalán del PSOE (José Montilla, aunque unido a CiU e IU), después de que el empresario comprara Avui, un diario independentista catalán en cuyo accionariado estaba la propia Generalitat. Esta incoherencia (Avui se opone radicalmente a los dictados de La Razón, diario también de su propiedad) le hizo romper lazos a Lara con Luis María Ansón, abanderado de la rama de Planeta más unida al PP. De manera que el "cataluz" es accionista de un diario independentista catalán. O, como dice un vídeo de Telecinco, dentro de la guerra abierta entre Mediaset y Atresmedia a raíz de la reciente entrevista a Aznar: "estos cambios de ritmo tan sorprendentes son habituales en el Grupo Planeta, que tiene un pie en el cielo publicando L'Osservatore Romano y otro en el infierno publicando la revista Playboy. Curas y conejitas comparten pista de baile en la línea editorial de Lara".

• Premio Manuel Clavero: los grupos mediáticos colaboran entre sí, y tanto. Este premio lo otorga el Grupo Joly (Diario de Sevilla, de Cádiz, Almería, etc.), pero llegó a manos de José Manuel Lara por medio de Juan Ignacio Zoido, alcalde de Sevilla, y al que algunos periodistas le otorgan la "virtud" de haber acercado al empresario catalán hacia el accionariado del propio Grupo Joly (posee el 11%). De manera que el Grupo Joly le otorga un premio a uno de los dueños del Grupo Joly. Por su parte, Planeta ya había compartido antes con Joly el accionariado del extinto periódico ADN.

Menos explicaciones (quizás requeriría una labor de investigación más profunda) se pueden encontrar en la concesión de la Orden del Mérito de la Guardia Civil a José Manuel Lara por su "colaboración con el Instituto Armado". Sin embargo, este premio ayuda a constatar la principal hipótesis de este artículo:

La creación de una buena imagen:

Es cierto que José Manuel Lara Bosch no necesita crearse una imagen mediática para ganar unas elecciones (al estilo Berlusconi), pero mientras mejor sea su posición dentro de la escala de afectos de la población, más fácil será que esta acoja sus incursiones empresariales en determinados territorios y, sobre todo, ayudará a que se consuman sus productos con mayor tranquilidad.

De esta forma, la cantidad ingente de premios que hemos visto han ayudado a José Manuel Lara a crearse una imagen muy favorable por parte de la opinión pública andaluza y española. Basta con teclear su nombre en el buscador de la red social de Twitter para que aparezcan mensajes como: "Precioso y emocionante el discurso de José Manuel Lara como hijo adoptivo de Sevilla: Ya somos hermanos" o "Le está dando José Manuel Lara fuerte y flojo al independentismo catalán, con respeto y fundamentos. Gran programa". Este último mensaje apareció en pantalla durante un programa de Canal Sur (cadena controlada por la Junta de Andalucía-PSOE) llamado Pido la Palabra, cuyo director, Jesús Vigorra, forma parte del consejo editorial de la Revista Mercurio, editada por la Fundación José Manuel Lara. Un programa que ayudó bastante a pulir la ya de por sí pulcra imagen de Lara y su imperio. Lavado de imagen que llega a ser desmesurado en el caso de los medios controlados directamente por el magnate. Así, el periodista que firma con las iniciales B.O. publicó estas palabras en el Diario de Sevilla (Grupo Joly) en relación al nombramiento de Lara como Académico de Honor (se nos olvidaba este galardón) por parte de la Real Academia Sevillana de Buenas Letras: "Resulta lógico que la Academia Sevillana de Buenas Letras haya mostrado interés por la experiencia de un editor que, además de continuar trabajando por Andalucía y exhibir con orgullo el título de Marqués del Pedroso de Lara que heredó de su padre, lidera el grupo editorial de mayor influencia en el mundo hispano y controla más de 50 sellos del fuste de Seix Barral, Destino, Espasa o Temas de Hoy".

Estos lavados de imagen ayudan, entre otras cosas que ya hemos visto, a que nadie cuestione la honestidad del propio Lara en sus negocios. Así, por ejemplo, resulta prácticamente imposible encontrar en la red un artículo o sentencia que explique cómo acabó o en que parte del procedimiento se encuentra el juicio abierto en 2010 por un supuesto plagio de Camilo José Cela en su libro 'La Cruz de San Andrés', cuyo editor es Planeta, y en el que se imputaba a Lara por ser el responsable subsidiario tras el fallecimiento del Premio Nobel español. Sólo una web: iniciativadebate.org, indica que en los próximo 18 y 19 de junio se reabrirá el caso, pero no da fuentes que lo confirme.

Conclusiones:

Los premios recibidos por José Manuel Lara Bosch en los últimos meses dejan patente varias cuestiones que hemos ido desgranando a lo largo de este artículo:

1º. El poder político y el económico colaboran: especialmente si el poder económico va asociado a un poder mediático; entonces el entramado de intereses estrecha más el cerco, refutando esta afirmación: "La política sirve a esta telaraña de intereses porque ésta, a su vez, protege a la política, siempre y cuando no se salga de los cauces establecidos por la macroestructura de poder que representa" (Reig, 2010: 119).

2º. La industria editorial va ligada a la mediática: los dueños de las editoriales, los que otorgan los premios literarios y manejan el mercado del libro, son los mismos que lanzan a los escritores y a los propios títulos hacia el éxito desde sus medios de comunicación. El negocio, por tanto, es un cortijo.

3º. Los grupos mediáticos colaboran entre sí: puesto que están en manos de pocos dueños, los medios se unen para sobrevivir mediante complejos acuerdos accionariales. Además, estos grupos suelen incluirse en conglomerados que diversifican sus negocios hacia otros sectores, especialmente el financiero, dificultando la tarea de los periodistas y editores que trabajan en estos macrogrupos.

4º. La imagen es importante: no sólo para ganar unas elecciones, sino también para los empresarios que buscan aumentar su patrimonio. Como hemos visto, una buena imagen mediática puede salvar al magnate de investigaciones acerca de sus bienes u ocultar procesos judiciales en los que se encuentre imputado. Además, ayuda a una fácil recepción de sus productos por parte de la población, resaltando en el caso de Lara su labor como generador de empleo y riqueza y suplantando sus actitudes monopolísticas y marcadamente políticas a la hora de apostar por un medio de comunicación u otro.

Todo ello ha ocasionado que, en territorios como Andalucía, se haya adoptado una actitud servil y totalmente acrítica respecto a una de las personas con más poder (poder estructural) y beneficios de España, lo que se ha visto traducido en la concesión de numerosas distinciones y premios por parte de las diferentes administraciones.

La supervivencia del imperio Lara, por tanto, está garantizada por los siglos de los siglos, amén.

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