lunes, 19 de septiembre de 2011

ETERNA CADENCIA (LIBRERÍA)


Tan bonito y borgiano nombre corresponde al de una librería y editorial situada en, cómo no, Buenos Aires (Argentina), en el encantador barrio de Palermo Viejo. Bueno, también es un café, bar y sala de arte (donde se realizan talleres, tertulias, presentaciones…), en la diversificación de ofertas de ocio o en la especialización más exquisita, parece estar el futuro de las librerías que se enfrentan a las grandes cadenas internacionales de venta online.





Sólo viendo las fotos dan ganas de perderse por sus rincones y buscar libros por los anaqueles de madera de caoba iluminados por la luz bonaerense que se cuela por las amplias cristaleras. Personalmente me encantan esos rincones con sofás, que recuerdan las casas victorianas donde se reunían elitistas grupos de lectores y escritores. El proyecto nació en diciembre de 2005 después de que su dueño, Pablo Braun, sufriera unas “mudanzas” personales de esas que le dejan a uno con cara de tonto y preguntándose, ¿ahora qué hago? Es curioso, pero de cambios –forzosos o no- de rumbo profesional, o de tsunamis emocionales, nacieron no pocas editoriales y librerías, en Barcelona conozco más de un caso.




Éste joven -33 años-, librero autodidacta, era y es un lector compulsivo que llegó a leer 300 libros en ocho meses (con 12 horas de lectura diaria) en su particular travesía del desierto. Es que no concibo al librero no lector, pero se ve que abundan, el librero tendero, comercial de ventas, impersonal… nos hace valorar aún más si cabe a los libreros eruditos y que aman lo que hacen, porque de eso va esta vaina, de amor por los libros y la lectura, de la eterna cadencia de la búsqueda del saber y del placer que nos da la literatura. Pero como decía la canción: “Malos tiempos para la lírica”, pero no les cansaré explicando una situación que ya todos conocen. Ante una pregunta de un periodista de Página 12 sobre como podía cuadrar las cuentas y si era rentable el negocio, Braun le contestó:

“Estamos en el mundo de la cultura, si querés hacer plata, andá a vender heladeras”

También en la citada entrevista Braun dice:

 “Quiero una librería donde la gente venga, por eso tenemos el bar y hay una determinada selección de libros, porque no me interesa tener una librería de paso con libros de Coelho. Mi intención es que sea un pequeño centro cultural literario; que no sólo vengan a comprar libros sino a charlar. Ahora estoy pensando en organizar debates los martes.”






Gracias a la amabilidad e infromación de la escritora y periodista María Cereijo les he podido escribir estas líneas, María es la representante para España de la librería y del sello editorial del mismo nombre que acaba de desembarcar en nuestro país. Editorial a la que no hay que perder de vista porque se estrena con un volumen de relatos descatalogados de Scott Fitzgerald, o la novela Hijo del hombre de Roa Bastos, pero también con trabajos de Óscar Masotta, Susan Buck-Morss, Miguel Vitagliano y Claire Keegan..., o un interesante ensayo del escritor argentino Carlos Gamerro que espero comentarles aquí. La editorial nació en 2008 con la Dirección General del propio Braun y la Dirección Editorial de Leonora Djament, docente de la Facultad de Filosofía y Letras y con experiencia en el mundo editorial en sellos como Alfaguara y Editorial Norma.




En fin, si están o piensan estar en la librería Eterna Cadencia, no se olviden de tomarse un trago a mi salud y, de paso, me lo cuentan en los comentarios de esta pieza.
© JAVIER CORIA


Leonora y Pablo